¡Y yo con estos pelos! (I)

Publicado el viernes, 27 de febrero de 2009

¡Las elecciones a la vuelta de la esquina y yo con estos pelos! Prometí en algún momento del frágil concepto de tiempo que implica Internet que iba a seguir las elecciones gallegas, pero la verdad que he estado un poco liado. Tan liado como para encontrarme en el día de antes de la jornada de reflexión sin haber contado casi nada. Vamos, nada que no sea aquello de que el PP está al borde de la mayoría absoluta y que PSG y BNG suman. O eso dicen las encuestas.

El caso es que en las pocas entradas que me quedan, voy a tratar de reflexionar sobre los candidatos, su línea de flotación y qué les ha explotado en las manos en esta campaña. Porque sin duda, esta es la campaña del KO por escándalo. Y no puedo más que empezar con Alberto Núñez Feijóo, del PP.

Este político de Ourense anduvo de un lado a otro desde que Aznar llegó al poder y era -casualmente- presidente de Correos en el momento de su casi-privatización. Una vez Fraga no revalidó la mayoría absoluta en 2005, Feijóo dejó la vicepresidencia de la Xunta que entonces ocupaba para relevarlo al mando del PP. Un golpe de suerte.

Desde entonces empezó a trabajarse un perfil muy distinto al de su octogenario predecesor. Y es que Feijóo tiene poco de rural y mucho de urbanita. De esos que gustan en A Coruña, pero a los que apedrearían en más de un concello que no quiero nombrar. Y si tenemos en cuenta que Fraga se ganaba cada escaño a base de bailes y merendolas con sus congéneres...

Seguramente tras las elecciones del domingo Feijóo no sea presidente. Le falta ese punto de carisma y esa decisión. Le sobra mirada altiva y falta de conexión. Y en una comunidad como Galicia, eso tiene un nombre: derrota electoral.

En esta campaña le han explotado algunos cartuchos. Fundamentalmente todas las tramas de corrupción del PP, una de ellas con ramificaciones en Ourense. Y, cómo no, la pasada de frenada gravísima de José Luis Baltar, presidente del PP en esta misma provincia.

En imagen, lo que se le ocurrió a los asesores de campaña de Feijóo para llegar al público joven, del que dista años luz. Un Feijull o Feijurn, que por propuestas no será. Cosas como estas me demuestran que mi entrañable Blas tiene mucha paciencia conmigo...Por cierto, gracias Eloy por darme la lata.

¿Reedición?

Publicado el lunes, 23 de febrero de 2009

Como os avanzaba ayer, este fin de semana ha servido para dar el último empujón a la campaña electoral en Galicia. Como no podía ser de otra manera, los grandes diarios estatales se han divertido con sus cálculos, más o menos reales.

ABC nos ha obsequiado con un sondeo muy simpático, según el cual el PSG se hundiría y el PPdeG estaría a un sólo escaño de volver. Raro. El Mundo va por la misma línea y no se moja al decir que se repetirían los mismos resultados de hace cuatro años. El País, por contra, piensa que el PPdeG se dejará un escaño, que irá a las arcas del PSG.

Y es que, la lucha ahora mismo no está en saber quién ganará las elecciones. Porque está claro que será el PPdeG. La lucha está en saber si Feijóo (PP) conseguirá mantener los resultados de Fraga (y se queda en 37 escaños, al borde de los 38 necesarios para la mayoría absoluta) o si el PSG recorta uno en Ourense, donde hará falta contar hasta el último voto. Y por Galicia los votos no se ganan o pierden con la crisis, las tramas de corrupción o las grandes campañas. No. Se ganan yendo pueblo por pueblo, aldea por aldea.

De estadísticas y otras cosas

Publicado el domingo, 22 de febrero de 2009


Último domingo de campaña electoral en Galicia y todo en el aire. Con el objetivo puesto en Euskadi y el posible cambio, todo el mundo se olvida de qué pasa al norte de Portugal. ¿Todos? No, todos no.

Yo voy a dedicar esta semana a explotar los últimos cartuchos, en forma de sondeos y perfiles, para que sepáis quién tiene las de ganar. Y empezamos con los últimos sondeos conocidos hasta hoy. Porque tenemos grandes novedades, de las que hablaré mañana. Mientras, os dejo con esta media tarta que revela una más que posible reedición del Bipartito del PSG y BNG, frente a la insuficiente victoria del PPdeG.

Y mereció la pena

Publicado el viernes, 20 de febrero de 2009

El caso es que este fin de semana en Galicia se celebran los Carnavales. No es algo tan conocido ni glamouroso como los resabidos de Canarias o Andalucía (ni, por supuesto, los de Río), pero ahí van a la zaga. Y, lo más importante, parece haber mucha fiesta.

Afortunadamente, no podré contarlo de primera mano, porque no estoy en Galicia. Desde hace unas horitas, he hecho un viaje sorpresa a Valencia y pasaré por aquí hasta el próximo miércoles. Unos mil kilómetros más de avión a mi haber. Y ya son muchos desde que este blog me acompaña, pero nunca suficientes. Especialmente cuando te encuentras una tremenda sorpresa al final del camino. Así, sí mereció la pena. Dos aviones (con sus embarques y controles de seguridad), un bus, un tren y un taxi. Ocho horas.

En imagen, un pequeño diseño vectorial que hice en 2 minutos. Es cutre, pero me dejé premeditadamente mi cámara en A Coruña...y no me gusta piratear imágenes a nadie.

En mi lección de cultura gallega de hoy voy a hablar de algo que me ha pasado en el viaje. No sé cuál es la razón por la que siempre tengo que soportar caras de mala leche en el mismo sitio: Madrid. La simpática azafata mesetera que estaba embarcando parecía despachar ganado en un tren ovejero, y no en un avión. En contra, la azafata norteña casi me lleva la maleta hasta el avión. Son dos formas de ser, de vivir. Y yo, por supuesto, me quedo con la gallega...

Días de sol

Publicado el miércoles, 18 de febrero de 2009

Tras unos días sin pasarme por el blog, vuelvo a la actividad con la noticia de la última semana en Galicia. Y no, no son las elecciones, la supuesta trama de corrupción de nadie, ni siquiera nada relacionado con el Dépor. No, no, no. Es el espléndido clima que tenemos desde hace 8 días (nada que envidiar a Río de Janeiro y demás enclaves del hemisferio sur, dicho sea de paso). Y es que, casualidades o no, desde que escribí aquella carta a Zeus/Júpiter (que tan amablemente fue contestada), las cosas han cambiado y mucho.

Echemos cuentas. Desde que llegué a A Coruña a mitad de octubre del año pasado, no había conseguido encadenar más de cinco días seguidos sin un chaparrón de una u otra intensidad. Y ahora llevamos ocho días seguidos sin rastro de agua. Interesante...
Por tanto, y a modo de resumen, unas recomendaciones:

Si no para de llover, que te visite alguien que vive en Valencia. Eso es porque el destino no quiere dar agua a los que viven en Valencia...¡ni fuera decasa!

Cuando tengas un problema, protesta. Qui no plora, no mama, dice
mi abuela...

En imagen, una playa de A Coruña el pasado fin de semana, junto a unos simpáticos viejetes bañándose en una piscina no climatizada. Cosas como esta me demuestran que, como diría Toni, el masoquismo es una forma de vida.

En mi lección de cultura gallega de hoy voy a hacer una radiografía climático-emocional de los gallegos. Son gente simpática, agradable y extrovertida cuando llueve. Y cuando hace buen tiempo durante más de dos días, mejoran. Es algo que noto exageradamente, pues se pasan todo el día hablando del buen tiempo que hace y de lo bien que se estaría en una terracita.

Today was the day...

Publicado el martes, 10 de febrero de 2009

Y, desde que los conocí allá por el lejano 1999, ellos son la música que suena cuando cierro los ojos, cuando estoy harto del mundo y cuando me enamoro de él. Y hoy, cómo no, suenan mientras estoy más cerca de estar menos solo. Hoy recibo visita y, como buen anfitrión, me tomo una pequeña pausa en mis obligaciones bloguísticas. Espero que lo comprendáis y nos vemos en unos días. Y es que, today was the day...

Carta abierta a Zeus/Júpiter

Publicado el domingo, 8 de febrero de 2009

Estimados Zeus y Júpiter:

Ambos todopoderosos, omnipresentes, señores de la lluvia e igual de respetables a estas alturas de la vida. Les escribo para preguntarles qué hay de lo mío. Sí, seguramente ya no recordarán que cambié las apacibles aguas mediterráneas por el rugir atlántico hace algo más de tres meses. Una permuta que nunca dije que fuera fácil. Sabía que me tenía que ir olvidando del astro rey a todas horas, de las lluvias torrenciales e injustificadas y hasta de aquel solecito de mediodía en enero. Tengo la piel de gallina de sólo pensarlo. Lo sabía y así lo firmamos en aquel contrato que, espero, no hayan olvidado en el fondo de algún archivador.

Pero esto es demasiado, mucho. Estamos en alerta naranja por quinta vez desde estoy aquí (tras haber pasado por una alerta roja con rachas de viento de 180 km/h y nosécuántas alertas amarillas), no conozco otro mar que el mar de fondo y no recuerdo dos días seguidos sin llover desde hace un mes. Mis cuentas dicen que ha llovido dos de cada tres días y que he visto granizar más que en toda mi vida. Y eso sin contar el frío que está haciendo, el regalo que tuvisteis a bien dejarle a Maria y Yeray o el hielo del día de mi vuelta a casa.

Algo me debí imaginar allá por octubre, cuando puse rumbo a estas tierras. Y descubrí, entre otras cosas, que la ropa de Inditex era diferente por aquí. Como más gorda, por así decirlo. Mi nórdico gallego de Zara Home era, concretamente, 100 gramos más tullido que el valenciano. Y cuando comprendí que da igual cómo comience un día o qué diga la información del tiempo: siempre puede llover.

Espero que emprendan medidas con la urgencia que les imploro y merezco. Que sean justos y valoren todo lo que relato, frente a lo que pone en mi contrato. Si no es así, me veré obligado a tomar decisiones. Como resignarme. Y de eso sé mucho, sépanlo. Sin acritud,

Luis Guillot.

En imagen, les adjunto cómo quedó un paraguas gracias a sus rachas de viento y lluvia. No es el mío, pero en el mismo sitio, unas horas antes y en pleno diluvio universal yacía el mío. El segundo que perece, por cierto.

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